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AUNQUE ESTA NOCHE EL MUNDO OLVIDE NUESTRO AMOR
오늘 밤, 세계에서 이 사랑이 사라진다 해도
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CAPÍTULO 26
El inicio del Arco 4: Las hojas que cambian de color
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El mes de septiembre hizo su entrada en el distrito de Mapo con una sutil pero perceptible
alteración en la física del entorno. Las ráfagas de viento que subían desde el cauce del río
Han ya no arrastraban el bochorno pesado y húmedo de las semanas anteriores; ahora
poseían una frescura limpia y seca que obligaba a los transeúntes a entornar los ojos al
cruzar los puentes peatonales. En los jardines del Instituto Hansung, las copas de los
grandes plátanos comenzaban a perder su verdor plano, salpicándose de manchas cobrizas
y amarillentas que anunciaban la llegada inminente del otoño.
Kim Jae Won caminaba por el sendero lateral del bloque oeste, manteniendo las manos
profundamente hundidas en los bolsillos de su chaqueta de entretiempo. El cambio
estacional traía consigo un alivio relativo para su sistema respiratorio, libre ya de la opresión
del calor estival, pero la fatiga estructural en su ventrículo izquierdo permanecía intacta,
como un sedimento pesado que se acumulaba en el fondo de su pecho tras cada jornada
escolar.
A su lado, Han Seo Yun avanzaba con la misma cadencia exacta, sosteniendo el cuaderno
de tapas verde oliva contra el pecho. La distancia reglamentaria de las dos baldosas de
hormigón se mantenía inalterada entre ambos, un canal de aire limpio por el que las
primeras hojas secas se deslizaban antes de tocar el suelo.
—Las hojas están cambiando de color más rápido de lo que estimaban las notas de agosto
—observó Seo Yun, deteniendo el paso un segundo para mirar la copa de un castaño de
Indias—. En el cuaderno verde leí esta mañana que el otoño en la escuela es la época más
corta del año, un periodo de transición donde los días se vuelven estrechos antes de que el
frío de verdad bloquee los caminos.
Jae Won se detuvo en paralelo, girando la cabeza sutilmente para mirar el perfil pálido de la
chica. Su rostro conservaba la simetría exacta que ella había trazado con carboncillo en el
lienzo del taller de arte, pero había una fijeza distinta en sus pupilas claras, una mirada que
ya no buscaba únicamente verificar los datos escritos, sino registrar el movimiento del
entorno.
—La brevedad es la regla de esta estación, Seo Yun —respondió Jae Won con su tono
pausado y regular—. Las cosas cambian de color porque su tiempo de permanencia en la
rama ha terminado. No es un proceso violento; es simplemente una entrega. Las hojas se
desprenden para que el árbol pueda conservar la energía necesaria durante el invierno.
Seo Yun pasó los dedos por el borde texturizado de su cuaderno verde oliva, sintiendo la
rugosidad del material bajo las yemas.
[ Ella mira las hojas secas con la misma distancia con la que mira las entradas de su diario
al despertar. Para su mente, el paso del tiempo no es una acumulación de experiencias,
sino una sustitución de paisajes. El verano se ha convertido en un tomo cerrado que reposa
bajo las mantas del armario, y este inicio de septiembre es un escenario nuevo que debe
aprender a deletrear paso a paso, usando la tinta azul como el único hilo que la une a la
realidad de mis pasos lentos. ]
—Un cambio sin violencia —repitió ella en un susurro, reanudando la marcha hacia la
puerta de salida del recinto escolar—. Es una perspectiva cómoda para el papel. Sin
embargo, al despertar esta mañana, la transición se sintió más fría. El texto de transferencia
decía que las vacaciones habían terminado y que debíamos regresar a la segunda regla
dentro del instituto. Volver a mirarte en el pasillo como si fueras un objeto inmóvil… requiere
un esfuerzo que mi cuerpo parece rechazar antes de que mi mente procese la orden escrita.
Jae Won no respondió. Mantuvo la marcha lenta, escuchando el crujido fino de las primeras
hojas secas bajo las suelas de sus zapatos, consciente de que el Arco 4 de su pacto mudo
se abría bajo un cielo más claro, pero con un margen de hojas disponibles que se reducía
con la caída de cada tarde.
── El otoño tiñe las copas de los árboles de un oro efímero, marcando el inicio de la cuenta
regresiva donde los días se vuelven más cortos que las páginas disponibles en el cuaderno.
── Continúa en el Capítulo 27: El silencio de Tae Hun y la sospecha del pasillo

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