BloomScans

El Único Lector del Apocalipsis – Capítulo 244

A+ A-

Capítulo 244: Episodio 46 – Nueva historia (1)

[Crearé una 'nueva historia' que nunca existió antes.]

Un silencio sepulcral se cernió sobre las constelaciones ante mis palabras. No era mera sorpresa; más bien, una incomprensión abismal nublaba sus mentes.

La quietud fue rota por una constelación que compartía un brindis con Thor.

【¿A qué te refieres con una nueva historia?】

Según los anales de 'Ways of Survival', el Rey Dokkaebi había pronunciado una máxima ancestral: «No existen historias nuevas en el Flujo Estelar. Todas las narrativas se cimentan en relatos pretéritos». Esta venerable sentencia representaba la arraigada humildad de los dokkaebis, una filosofía que clamaba por ser trascendida.

Mi vacilación fue breve, pues la voz impaciente de una constelación irascible rompió el aire.

【¿Habrá un maestro de la espada en esta historia?】

Un maestro de la espada… Asentí, sorprendido por la naturaleza de la indagación.

【Sí, lo habrá.】

Un murmullo de expectación recorrió la sala; algunas constelaciones exhalaron un suspiro contenido, mientras que en los ojos de otras, un brillo de anticipación se encendía. Acto seguido, otra voz inquirió: 【¿Y un gran mago?】

【Es probable que su figura emerja.】

【¿Un reencarnador?】

【Afirmativo.】

【¿Un cazador de rango SSS? Para ser franco, aprecio a aquellos que cosechan recompensas proporcionales a su esfuerzo.】

Es una posibilidad plausible. No desapruebo a quienes forjan su propio destino con denuedo.

【¿Y un retornado, surgirá de forma natural?】

La avalancha de preguntas continuó por un tiempo, como si la mera especulación fuera un deleite. Algunos esbozaban sonrisas, otros negaban con la cabeza en un gesto de escepticismo o asombro. Mas, indistintamente de su semblante, todos se sumergían en la imaginación de una historia. Una narrativa aún no forjada, pero una narrativa con el potencial de manifestarse.

Quizás era la novedad de tal fantasía, tan ajena a las recientes incursiones de la Asociación Gourmet. Por un breve lapso, una atmósfera de inusual placidez impregnó el salón, discordante con la habitual severidad de la Asociación Gourmet.

No obstante, la efímera calma no perduraría.

【No comprendo. ¿Acaso no abundan ya tales historias?】

Fue la Diosa Estrella de la Mañana quien, con su voz, vertió un gélido balde de realidad.

Maestros de la espada, grandes magos reencarnados, retornados… ¿Qué novedad encierran estos tropos? Me resulta incomprensible cómo una amalgama de elementos tan trillados puede ser tildada de "nueva".

Reflexioné por un instante antes de replicar: 【No son únicamente los materiales inéditos los que forjan una historia nueva. ¿Acaso las narrativas de la primera generación, tan apreciadas por la Asociación Gourmet, no se construyen también con elementos comunes?】

【¿Estás osando comparar la primera generación del arte con tu mera historia?】

No es mi intención establecer tal comparación. Y, en primer lugar, mi propósito no es crear arte.

Ciertas constelaciones manifestaron una visible decepción ante mis palabras. La Diosa Estrella de la Mañana, por su parte, soltó una risa mordaz, como si mis palabras fueran la más burda de las bufonadas.

【Estás divagando. Muy bien, entonces. ¿Qué es, en definitiva, lo verdaderamente nuevo en tu historia?】

La atmósfera entre las constelaciones se tornaba, una vez más, volátil. Como era de prever, había ciertas líneas que no podía permitir que se cruzaran con ligereza. Las encaré, y con mi voz más auténtica, proclamé:

[En la historia que estoy creando, habrá un final para todos los escenarios.]

El fin de todos los escenarios. La atmósfera se solidificó en un instante gélido.

【¿C-cómo osas…?】

Murmullos de indignación se alzaron, mientras otras constelaciones palidecían, sus rostros transfigurados por el asombro o el horror. Una reacción adversa, mucho más visceral que la provocada por la mención de la primera generación, estalló. Tal vez, había osado quebrar un tabú inquebrantable.

Sentí la confluencia de innumerables miradas sobre mí y cerré los ojos por un instante. Sabía que esto no alteraría drásticamente el curso inmediato de los acontecimientos. No obstante, mi declaración se arraigaría en lo más recóndito de la psique de las constelaciones. Por el momento, eso bastaba.

【…Maldito lunático.】

A juzgar por la vehemencia, la impresión que había dejado era, sin duda, demasiado profunda. La voz, cargada de una hostilidad palpable, prosiguió.

Si bien la Asociación Gourmet era conocida por su variopinta colección de excentricidades, esta afirmación en particular rozaba lo insensato. Ante mí se alzaba una figura grotesca, un simulacro verdoso coronado por la cabeza de un dragón: el Depredador del Pantano Impetuoso. Una Constelación cuya influencia había marcado escenarios pretéritos. Una sonrisa sardónica se dibujó en su rostro mientras proseguía:

[Entonces, ¿en qué quieres que te ayudemos? Vayamos juntos hasta el final del escenario, ¿es eso lo que quieres decir?]

En efecto. Mi propósito al venir aquí era reclutar Constelaciones dispuestas a acompañarme hasta la conclusión del escenario final.

Mi serena declaración provocó un cambio perceptible en el semblante de las Constelaciones. Muchas de ellas ya habían jurado lealtad a alguna nebulosa, lo que convertía mis palabras en una velada, o quizás abierta, provocación.

[¿Nebulosa? ¿Cómo se llama la nebulosa?]

[Aún no hay nombre. No lo he establecido formalmente.]

[Hmm… ¿cuántos miembros fundadores hay?]

[Dos.]

El desdén de las Constelaciones se intensificó, palpable en el aire. Una punzada de irritación me recorrió, pero la contuve. Después de todo, este tipo de escrutinio era la norma, una forma de 'cortesía' en la Asociación Gourmet. No esperaba que nadie aceptara mi propuesta sin antes someterla a un juicio implacable.

La Diosa Estrella de la Mañana inquirió: [¿Uno eres tú y el otro es una persona? ¿Es acaso una Constelación?]

[No es una constelación…]

Vacilé, reacio a revelar la identidad de Yoo Jonghyuk. El Depredador del Pantano Impetuoso, con una perspicacia inesperada, musitó: 「¿Será ese tipo?」

De pronto, imágenes vibrantes cobraron vida en un panel flotante. Se estaba transmitiendo la final de la competencia de artes marciales en el Primer Murim.

—¡Por fin llega el enfrentamiento que estabais esperando!

La lente de la cámara se posó sobre un hombre mientras la voz del moderador resonaba.

—¡El discípulo del Santo de la Espada Rompiendo el Cielo, el Rey Supremo Yoo Jonghyuk!

Como era de esperar, Yoo Jonghyuk había ascendido a la final con una facilidad pasmosa. ¿Y quién sería su adversario…?

—¡Uno de los Diez Grandes Maestros de Murim, la Diosa de la Flor de Hielo, Zhuge Lingling!

Una luz espléndida bañó a Zhuge Lingling, ataviada con una sencilla camiseta y unos vaqueros, una imagen que desmentía su formidable reputación. La Diosa Flor de Hielo no era una adversaria trivial. Se erigía como una de las existencias trascendentales que encarnaban la esencia misma de Murim. En circunstancias normales, Yoo Jonghyuk no habría podido rivalizar con ella. Todo dependía de cuánto hubiera avanzado en el dominio de la Espada Rompiendo el Cielo en el ínterin…

【Tos…】

Mi mente, que se había distraído momentáneamente, regresó a la plena conciencia con aquel sonido. Recorrí el lugar con la mirada, y una ira lenta pero implacable comenzó a gestarse en mi interior.

¡Maldición! Alguien había osado proyectar este video.

Mis ojos se posaron en Anna Croft, quien permanecía en un rincón del escenario. Sin embargo, su expresión impasible desmentía cualquier implicación por su parte. Si no era ella, entonces el video…

[Huhu… un festín de mortales…]

El Depredador del Pantano Impetuoso soltó una risotada gutural.

[¡Caramba! Esto está perdiendo su encanto. ¿Una existencia que apenas ha alcanzado el nivel narrativo y un mortal insignificante debatiendo el "final de la historia"?]

Varias Constelaciones estallaron en carcajadas, como si hubieran estado aguardando el momento propicio. Era una risa que invalidaba cada palabra que yo había pronunciado. Quizás, en el fondo, ya lo esperaba. Quizás fue un error, desde el principio, albergar cualquier esperanza en estas Constelaciones.

「Jajaja, ¿cuál será el modificador de esta Constelación? ¿Acaso era el Rey Demonio de la Fanfarronería?」

[¡Reina del Inframundo! ¡Has traído a una amiga encantadora!]

En la pantalla, Yoo Jonghyuk se erguía frente a la Diosa Flor de Hielo. El Depredador del Pantano soltó una risa ahogada, como si la escena le resultara enternecedora.

[Este escenario parece difícil para él, y más aún el final de los escenarios.]

Apreté los puños en un silencio tenso. Yo conocía el sendero que Yoo Jonghyuk recorrería y las proezas que forjaría en el porvenir.

Era una certeza inquebrantable en mi mente que aquel hombre, forjado en la adversidad y la implacable perseverancia, un día aniquilaría a cada miembro de la execrable Asociación Gourmet. No obstante, para la plétora de constelaciones que observaban desde las alturas, el Yoo Jonghyuk de aquel instante no era más que un efímero y desdeñable mortal.

【Esto ha resultado bastante bien. Me embarga el tedio ahora que el escenario ha concluido. ¿Desean apostar? ¿Quién prevalecerá entre esos dos insignificantes insectos?】

【¡Oh, qué excelente propuesta!】

Numerosas constelaciones acogieron con entusiasmo la incitación del Depredador del Pantano Impetuoso. Acto seguido, una notificación del sistema se materializó ante sus ojos.

【¡Un nuevo subescenario ha sido activado!】

【Subescenario: Las Apuestas de la Asociación Gourmet han dado inicio.】

Ante la mirada de las constelaciones, incontables ventanas de selección se desplegaron.

【Apuesto 50.000 monedas por esa mujer.】

Tan pronto como el Depredador del Pantano Impetuoso proclamó su apuesta, las demás constelaciones prorrumpieron en risas y depositaron sus propias monedas. Luego, la mirada del Depredador del Pantano Impetuoso se posó sobre mí.

【Recién llegado. Tú también deberías participar en la apuesta.】

【Ya lo he hecho.】

—¿En quién has depositado tu apuesta?

【Cien mil monedas para Yoo Jonghyuk.】

Que mi apuesta duplicara la suya provocó que los ojos del Depredador del Pantano Impetuoso se dilatasen con asombro.

【¡Qué audacia! Te arrepentirás de esto.】

Su semblante sugería una premonición del desenlace de aquella apuesta. A la distancia, Anna Croft me observaba con una serenidad imperturbable.

La contienda de Yoo Jonghyuk se desarrollaba, ocupando el centro de la proyección.

【¡Vaya! ¿No es acaso bastante competente? ¿Debería considerarlo como mi próxima encarnación?】

Inicialmente, Yoo Jonghyuk parecía ceder ante la presión, pero con cada movimiento, su ímpetu crecía. Algunas constelaciones manifestaron su admiración ante el giro inesperado de los sucesos. Sin embargo, su algarabía cesó abruptamente cuando el Depredador del Pantano Impetuoso los silenció con una mirada fulminante.

Fiel a la naturaleza de Yoo Jonghyuk, su confrontación con el Santo de la Espada Rompedora del Cielo se materializó mucho antes de lo anticipado, y su dominio de la esgrima Rompedora del Cielo trascendió con creces su nivel habitual.

En el corazón del estadio, la energía de Rompiendo el Cielo estalló con furia, y la Diosa Flor de Hielo, escupiendo sangre, se desplomó y rodó por el polvo. La situación se había desviado drásticamente de cualquier expectativa.

El curso de la narrativa viró hacia un derrotero imprevisto, y la expresión del Depredador del Pantano Impetuoso se alteró perceptiblemente.

【…Hmm, esto ya no resulta entretenido.】

Justo en el instante en que una ominosa premonición me asaltó, chispas de energía comenzaron a emanar de varios miembros de la Asociación Gourmet, incluido el Depredador del Pantano Impetuoso. Al instante, la naturaleza de su acción se reveló ante mí.

Aquellas chispas se propagaron, alcanzando la proyección que exhibía la contienda de artes marciales. Más precisamente, se dirigieron hacia la Diosa Flor de Hielo.

「—¡Aaaack!」

El grito desgarrador de la Diosa Flor de Hielo resonó, seguido de inmediato por las exclamaciones atónitas del anfitrión.

「—¿Q-Qué es esto?」

Incluso Yoo Jonghyuk manifestó un asombro palpable. Su semblante se tornó pétreo al presenciar la grotesca metamorfosis de la Diosa Flor de Hielo en una abominación.

Clavé mi mirada en el Depredador del Pantano Impetuoso y, con una voz gélida, inquirí: 【¿Acaso no habías declarado que esto era una apuesta?】

El Depredador del Pantano Impetuoso soltó una risa gutural.

【Jamás afirmé que la interferencia estuviera proscrita.】

Merced a la probabilidad concedida por la conjunción de múltiples constelaciones, el cuerpo de la Diosa Flor de Hielo se cubrió de escamas verdosas.

Tanto Yoo Jonghyuk como yo comprendíamos el ominoso significado de aquello. Era el 'advenimiento' de una constelación, un fenómeno idéntico al presenciado en Peace Land y Dark Castle. En aquellos escenarios pasados, Yoo Jonghyuk y yo habíamos combatido codo con codo, pero ahora, esa alianza se había desvanecido.

【¡La habilidad exclusiva 'Punto de Vista del Lector Omnisciente' ha sido activada!】

【No es posible establecer conexión con el objetivo actual.】

¡Maldito sea aquel necio! ¿Qué estrategia urdía en un instante tan crítico? La Perspectiva del Lector Omnisciente permanecía inútil, pues la mente de Yoo Jonghyuk, en su obstinada soledad, no albergaba pensamiento alguno sobre mi existencia.

En el vasto lienzo de la pantalla, la Diosa de la Flor de Hielo, una quimera de gracia y ferocidad con su linaje de dragón verde, desató un rugido que hizo temblar el éter.

「El Depredador del Pantano Impetuoso」. Aquel ser ancestral, forjado en las profundidades del planeta 'Selegedon', era una constelación que, al igual que yo, había ascendido recientemente al nivel narrativo. No obstante, la vasta acumulación de historias que atesoraba eclipsaba por completo la mía, forjando una brecha insalvable en el calibre de nuestras habilidades.

Con un solo embate, la criatura colosal estuvo a punto de desmantelar el imponente recinto de la competencia de artes marciales. Era plausible que hubiera sellado un pacto de patrocinio con la Diosa de la Flor de Hielo por un lapso efímero. La escasa sincronización implicaba que aún no había desplegado la totalidad de su poder. Aun así, su mera presencia bastaría para clausurar la competencia, pues se había robustecido con una probabilidad tan abrumadora. Enfrentarse a una constelación de nivel narrativo que había amasado tales volúmenes de historia sería una empresa formidable, incluso para un ser de la talla de Yoo Jonghyuk.

「Te ves inquieto. ¿Acaso no confías en tu colega?」

Mis ojos se desviaron, encontrando a Perséfone, cuyo semblante ostentaba su sempiterna sonrisa enigmática.

¿Confiar en él? Era una pregunta retórica. ¿Cómo podría depositar mi fe en aquel 'pez luna' que, con exasperante frecuencia, encontraba su fin…?

「Creo en él.」

Aun con mis reservas, mi voz pronunció aquellas palabras. Los ojos de Perséfone, ante mi respuesta tan espontánea como inesperada, destellaron con un brillo peculiar.

「En primer lugar, vine aquí porque creí en él.」

Mi mirada se fijó en la figura de Yoo Jonghyuk, proyectada en la pantalla. Poco importaba cuántas veces fuera derribado, desmembrado o sumido en la más profunda desesperación. Él era el arquetipo de la voluntad indomable, aquel que jamás se doblegaba hasta el último aliento. Si no podía depositar mi fe en él, ¿en quién, entonces, podría hacerlo?

Incluso si esta ronda se desmoronaba en el fracaso…

Este hombre, sin duda, presenciará el fin de este mundo, tarde o temprano.

Mis párpados se cerraron con lentitud, solo para abrirse de nuevo con una renovada determinación.

Incrementaré mi apuesta. La elevaré a un millón de monedas.

Tags: read novel El Único Lector del Apocalipsis – Capítulo 244, novel El Único Lector del Apocalipsis – Capítulo 244, read El Único Lector del Apocalipsis – Capítulo 244 online, El Único Lector del Apocalipsis – Capítulo 244 chapter, El Único Lector del Apocalipsis – Capítulo 244 high quality, El Único Lector del Apocalipsis – Capítulo 244 light novel,

Comment

Chapter 244
Tus opciones de privacidad